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Los humedales son ambientes acuáticos de reducida profundidad y notables variaciones en las condiciones a lo largo del tiempo. Estos ecosistemas incluyen charcas y lagunas temporales, ciénagas, fangales, marismas, pantanos, manglares (franjas costeras anegadas por las mareas) o cubetas congeladas de origen glaciar.
Antes de la llegada de la civilización, los humedales constituían el 12% de la superficie emergida del planeta, en la actualidad esta cifra se ha reducido a la mitad. El desconocimiento de la importancia ecológica y de los servicios ambientales de estos ecosistemas y la idea de que constituyen hábitat de vectores de enfermedades ha favorecido durante años la destrucción de estos. En su lugar, se han construido proyectos de infraestructura, se ha convertido en suelos agrícolas o se han usado como sumideros de aguas residuales. Asimismo, los ambientalistas advierten que el cambio climático provocará que algunos humedales permanentes pasen a ser estacionales e incluso algunos desaparezcan.
—La importancia de los humedales se sustenta, entre otros, en los siguientes aspectos:
—Alta biodiversidad y albergan un gran número de especies importantes para la agricultura y la pesca
—Mantienen y recargan los acuíferos subterráneos. Retienen nutrientes, sedimentos y sustancias contaminantes, por lo que ofrecen grandes reservas de calidad
—Previenen crecientes e inundaciones y estabilizan las condiciones climáticas locales, particularmente lluvias y temperatura.
—Almacenan gran cantidad de carbono que de otro modo pasaría a la atmósfera, incrementando el efecto invernadero
—Constituyen ambientes naturales con gran valor paisajistico, que ofrecen posibilidades turísticas e incluso de transporte.
Los humedales producen bienes y servicios de un valor económico apreciable, como agua, recursos ictiológicos, madera, turba y potencial turístico. Entre los factores que favorecen su degradación y pérdida se citan el aumento de la demanda de tierras agrícolas asociada al crecimiento de la población, el desarrollo de la infraestructura, la regulación del caudal de ríos, la introducción de especies no nativas y la contaminación.
Se cree que el aumento de la temperatura, del nivel del mar y de los cambios en la precipitación generán modificaciones importantes en los humedales. Estos cambios podrían afectar a las aves acuáticas y es posible que contribuyan a los procesos de desertificación. No obstante, es importante tener en cuenta el grado de incertidumbre asociada a las proyecciones de estas consecuencias para estos ecosistemas derivadas del cambio climático. Las proyecciones de cambios en la precipitación y la temperatura correspondientes a la mayor parte de las regiones son muy poco fiables y va en aumento la frecuencia y la intensidad de los fenómenos extremos, como tormentas, sequías e inundaciones.
Dada la existencia de un amplio espectro de tipos de humedales, es difícil predecir con exactitud si los humedales continuarán funcionando como colchones hidrológicos para amortiguar fenómenos extremos o prestando otros importantes servicios. Por tanto, sólo es posible ofrecer una evaluación general de las relaciones entre los humedales y el cambio climático. Es muy posible que los cambios provocados por el hombre que incrementarán el estrés de estos ecosistemas y acentúen los efectos directos del cambio climático en ellos. Las estimaciones de las pérdidas de humedales en las regiones industrializadas indican que hasta el 60% de los mismos han sido destruidos en los últimos 100 años.
Con base en los resultados obtenidos en el Simposio sobre Ciénagas y Lagunas de Colombia realizado por el Grupo de Investigación en Gestión y Modelación Ambiental —GAIA— y la Corporación Académica Ambiental de la Universidad de Antioquia, en el 2005, surge la necesidad de realizar nuevamente un evento con figura de congreso dado el número de inquietudes que surgieron sobre el tema y, a la posibilidad de desarrollar una temática más amplia que involucre no solo estos ecosistemas naturales sino también, los artificiales (lagos y embalses), estos últimos de especial importancia para el desarrollo energético y ambiental del país.
Los aportes que se han efectuado varios investigadores e instituciones en los últimos cinco años en Colombia en este tipo de ambientes, en la riqueza del país en este aspecto y en la necesidad de concientizar a las personas e instituciones sobre la importancia del tema, justifican la realización del evento y es nuestra tarea darla a conocer a la comunidad en general para que se puedan tomar las acciones pertinentes para su conservación y perdurabilidad en el tiempo.
Lo anterior plantea la necesidad de buscar alianzas estratégicas entre las universidades, corporaciones regionales, empresas de servicios públicos e instituciones de tal forma que se puedan establecer, a través de una actividad académica como es el congreso de ciénagas y humedales, líneas de trabajo conjunto entorno a las cuales se desarrollen las acciones tendientes a la protección y manejo de estos ecosistemas acuáticos.
Objetivo del Congreso:
Divulgar el conocimiento científico que se tiene actualmente sobre las ciénagas, lagunas, embalses y lagos artificiales de Colombia y establecer vínculos académicos que potencialicen el manejo sostenible de estos ecosistemas dado los efectos del cambio climático global y el accionar humano.
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